USME: La tierra de los caciques de Bacatá olvidada en el tiempo

USME: La tierra de los caciques de Bacatá olvidada en el tiempo

RESUMEN:

Bogotá es una de las ciudades más desorganizadas de Latinoamérica. La segregación espacial y la expansión urbana aumentan los ya presentes problemas ambientales de la localidad, entre las que se encuentran la minería a cielo abierto, la construcción de barrios cerca a microcuencas, el cambio en los usos del suelo y la modificación de los ecosistemas naturales por especies invasoras que ponen en peligro la seguridad alimentaria de la localidad y de Bogotá .

 ABSTRACT:

Bogotá is one of the most disorganized cities in Latinoamérica. The spatial segregation and high urban expantion , increase already present enviromental problems in Usme among wich are open mining, the change in land use and modification of natural ecosystems by invasive species that threaten the food security of local áreas and Bogotá as city.

INTRODUCCIÓN:
La localidad de Usme se ha destacado como territorio importante desde la época prehispánica. Fue habitada en un principio por los indígenas Muiscas quienes tenían en Usme sus lugares predilectos de adoración culto y rituales funerales. Según las crónicas de indias, los Muiscas consolidaron su imperio 300 años antes de la llegada de los españoles. En esta zona, la peregrinación ha sido histórica. Para sus cultos los indígenas siempre buscaron fuentes de agua y lagunas apropiadas, entre las cuales se destaca la laguna de los Tunjos, donde hacían ofrecimientos y rituales. [1]

Usme significa “tu nido”, una expresión chibcha que surgió de las tribus que habitaban la región, entre ellos, los Sutagos que se encontraban se encontraban emparentados con los Doas, Sumapaces y Cundais.

Desde su nombramiento como parte de la ciudad de Bogotá en 1675, Usme se ha convertido en una localidad más de la periferia. Esto hace que las personas que habitan este lugar carezcan de servicios públicos básicos y que hasta hace pocos años, uno de ellos haya llegado a la localidad: el servicio de gas.

Partiendo de estos inconvenientes, Usme no ha tenido la posibilidad de desarrollarse como una localidad o territorio perteneciente a la ciudad capital, esto suponiendo que, en Bogotá hay buena calidad de vida. Agregado a esto, los problemas ambientales que se están generando en la localidad (a la vista de unos pocos) pone aún más en riesgo la satisfacción de las necesidades de los habitantes de este territorio.

 

Cambio en el uso del suelo y transformación del paisaje:

La minería a cielo abierto que se presenta actualmente es uno de los más graves. Empresas multinacionales como Cemex Y Holcim han realizado sus actividades de extracción casi indiscriminadamente en algunas de las montañas orientales de Usme. Y la minería a pequeña escala no queda atrás: la extracción a cielo abierto y sin licencia de material de construcción.

Mientras amplios sectores de la sociedad bogotana, especialmente de las localidades aledañas (Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Usme), se oponen a que Holcim, Cemex y la Fundación San Antonio continúen con la actividad, los gobiernos distritales se declaran impedidos para tomar acciones. A pesar de ello, en junio de 2010 la Administración de Bogotá le ordenó a Holcim, Cemex y San Antonio, suspender temporalmente todas sus actividades en el Tunjuelo, pues han violado normas ambientales al usar aguas subterráneas y desviar el río Tunjuelo en varias ocasiones sin ningún permiso legal y de hecho, no poseen un plan de manejo ambiental.  De esa manera se demuestra que el gobierno de Bogotá si tiene facultades para frenar las explotaciones mineras en los casos en que las empresas no cumplan con los parámetros estipulados en los permisos de explotación, y que la adopción de una política diferente frente al tema minero no es un problema legal, sino de voluntad de las autoridades.

Además estas extracciones de materiales para construcción no se reinvierte en viviendas para los habitantes de la comunidad, en cambio, se usa para construcciones en la zona norte de Bogotá, específicamente en la autopista Norte a la altura de la Calle 170 y sectores aledaños. (Villay com pers 2012).

Estas actividades son consecuencia de problemas institucionales, sin embargo, hace algunos días, ELESPECTADOR.COM emitió una noticia donde se anunciaba que la CAR Cundinamarca anunciaba la suspensión de la extracción minera y la captación de agua en la quebrada Ojo del Agua en la vereda Retiro de Blancos. En los estudios ambientales realizados por la CAR se encontró que la explotación minera de Holcim está ubicada en la cuenca alta del río Bogotá, zona de gran importancia ambiental que además es una reserva.

Según la CAR esta empresa no tiene licencia ambiental y además ha generado impactos cómo la pérdida de cobertura vegetal en la zona aledaña a la quebrada Ojo de Agua, lo que también motivó  a la suspensión de la extracción del recurso hídrico.

En los antecedentes que fundamentan la decisión se encuentra que desde el año 1996 la CAR avocó el conocimiento de una viabilidad para plan de manejo y restauración ambiental por parte de la empresa Ingeniesa S.A., que para esa época explotaba las gravas y materiales de construcción en el sector.

El director de la CAR, Alfred Ballesteros, dijo que este año han impuesto 79 medidas preventivas contra empresas que contaminan el ambiente, la mayoría de ellas en Gualivá, Tequendama y Chiquinquirá. [2]

Ciudadela Nuevo Usme:

La Ciudadela Nuevo Usme es una inmensa urbanización que se realiza en la localidad y más grave aún, sobre la ronda de la cuenca media del río Tunjuelo.

En su cuenca habitan dos quintas  partes de la población de Bogotá, en su mayoría de los estratos

1 y 2, los de mayores carencias materiales. En sus alrededores  la planificación urbana ha estado basada en la imaginación y la  necesidad de aquellos que han optado por ocupar sus riberas y  valles. Al Tunjuelo le han dado mayor relevancia y notoriedad los problemas ambientales, derivados de las inundaciones y la contaminación.
El río Tunjuelito en particular se convirtió en la base del sistema de alcantarillado del sur de la ciudad. Las implicaciones ambientales sólo se hicieron manifiestas a medida que el crecimiento de la ciudad alcanzaba esta zona. Sólo el transcurrir de los años evidenciaría, dos décadas después, el problema que empezó a gestarse en 1962 con la ejecución de ese proyecto. (Osorio 2007).

Este proyecto de urbanización de interés social tiene una extensión de 65 hectáreas [3] dónde en este momento se construye una de las manzanas sobre la ronda del rio Tunjuelo. Esta zona presenta una altísima actividad minera con explosivos sobre la ladera de una de las montañas. Los residuos de esta explotación caen directamente sobre el rìo y arrastrando más adelante, contaminantes que llegan al río Bogotá.  La urbanización que está actualmente construida y habitada, parece que no tiene un sistema de alcantarillado porque mientras se baja a la ronda del Tunjuelo, se observan líneas de aguas negras domésticas que escurren por la colina hasta el río aumentando la cantidad de material orgánico                 que origina un proceso de eutroficación.

La junta de acción comunal del sector han enviado diferentes derechos de petición sobre el asunto del río Tunjuelo, y no han recibido respuesta alguna, como es común en este tipo de casos. Sin embargo, un modo de participación que si surgió efecto fue la creación del Parque Ecológico de Montaña Entre Nubes anteriormente un parque minero. Este parque es un respiro para una localidad que lentamente se queda sin recursos naturales y dónde la histórica conexión con el medio, que antiguamente practicaban sus habitantes indígenas se ha perdido casi en su totalidad.

CONCLUSIONES:

Hasta ahora nos damos cuenta de la importancia de las mal llamadas “periferias” de la ciudad capital. Estas anteriormente han sido municipios productivos de los cuales se alimentaba Bogotá, pero con su inclusión al perímetro urbano, han perdido lo que nuestros ancestros muiscas cuidaron, protegieron y posteriormente nos heredaron.

Los mecanismos de participación  ciudadana nos hacen falta en Bogotá.
Pero tal vez sea por la falta de acciones de los organismos distritales a las peticiones que realiza la comunidad. Nos hace falta organización y un verdadero sentido de pertenencia con nuestro territorio colombiano y esa pertenencia sólo se logra conociendo nuestro país, ciudad, barrio o comunidad y reconociendo la importancia que tiene ese territorio sobre nuestra identidad.

 

 

NATALI RIVERA DUQUE
Gestora Ambiental

-________________________________________________________________________________________________________

Referencias y Bibliografía:

–        VILLAY Harold. Comunicación personal. 29 de Octubre de 2012.

–        OSORIO OSORIO Julián Alberto. El río Tunjuelo en la historia de Bogotá, 1900-1990. Alcaldía Mayor de Bogotá . 2007. pp 11, 57.

–        Periódico Online ElEspectador.com

–        Asociación de Vivienda AVP. www.avp.org.co

–        www.usme.gov.co


[1] Reseña histórica de la localidad de Usme. http://www.usme.gov.co

[2] “CAR suspendió explotación minera de Holcim”.  ElEspectador.com. Edición Online. 1 de Noviembre de 2012.

[3] Asociación de Vivienda AVP. 2010. http://www.avp.org.co

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s